Cada primavera, las granjas solares de la provincia de Jeonnam, en Corea del Sur, reciben una orden absurda: “Dejen de generar.” El gobierno les dijo que instalaran paneles, y ahora les dice que tiren la electricidad a la basura. Se llama curtailment — recorte de producción. En 2022 ocurrió 77 veces, y desde entonces no ha dejado de aumentar. Decenas de miles de millones de wones en electricidad se evaporan cada año. La misma historia se repite en California, en Queensland, en cualquier lugar donde la red no puede absorber toda la energía solar que se produce.
¿Por qué no almacenarla? Los sistemas de almacenamiento de energía (ESS) de litio-ion provocaron más de 30 incendios en Corea del Sur entre 2017 y 2019. Los vecinos se oponen por defecto a cualquier proyecto que lleve las siglas “ESS”. Las primas de seguro se dispararon y los planes de negocio se derrumbaron.
Pongamos el problema en orden. La electricidad sobra pero no se puede guardar. Las baterías que deberían guardarla se incendian. Los agricultores se arruinan con la calefacción cada invierno. Y el fertilizante se importa casi en su totalidad. Cuatro crisis que coexisten sin hablarse entre sí.
¿Y si una sola batería pudiera resolver las cuatro a la vez?

La respuesta que Edison dejó hace 120 años
En 1901, Thomas Edison patentó una batería. La batería de hierro-níquel. Níquel en el cátodo, hierro en el ánodo, hidróxido de potasio en solución acuosa como electrolito. Base agua.
Comparémosla con el litio-ion. El contraste es brutal.
| Hierro-Níquel | Litio-Ion | |
|---|---|---|
| Riesgo de incendio | Cero. Electrolito acuoso; fuga térmica físicamente imposible | Electrolito orgánico; fuga térmica posible |
| Vida útil | 30–50 años. Los electrodos no se degradan | 10–15 años. Reemplazo obligatorio |
| Sobrecarga | Bienvenida. Produce hidrógeno | Riesgo de explosión |
| Descarga profunda | La tolera | Daño celular |
| BMS | Innecesario. Autorregulación | Imprescindible. Un fallo es catastrófico |
| Coste total a 30 años | Cero reemplazos | 2–3 reemplazos |
¿El punto débil? Pesada y con baja densidad energética. Inútil para vehículos eléctricos. Pero para un ESS estacionario de gran capacidad, donde el peso no importa y en el campo rural sobra espacio, las desventajas se esfuman.
En febrero de 2026, un equipo de investigación de la UCLA anunció que una batería de hierro-níquel fabricada con un proceso de nanoclusters alcanzó carga en segundos y 12.000 ciclos (más de 30 años). Los investigadores lo describieron como “mezclar materiales comunes y calentarlos”. Una tecnología de 120 años que sigue evolucionando.
Cuando una batería se convierte en fábrica de hidrógeno
Aquí es donde la historia da un giro.
Investigadores de la Universidad Técnica de Delft, en los Países Bajos, desarrollaron un dispositivo llamado Battolyser. Si se sigue alimentando electricidad a una batería de hierro-níquel después de alcanzar el 100% de carga, el agua en el interior de la celda se descompone en hidrógeno (H₂) y oxígeno (O₂). La batería se transforma sin interrupción en un electrolizador. En 2023 se completó la primera instalación a escala industrial en los Países Bajos.
El ciclo de operación funciona así:
De día — Se carga la batería con el excedente solar. De noche — Se descarga la batería y se vende la electricidad a la red. (Función ESS) Tras la carga completa — El excedente adicional descompone el agua en hidrógeno y oxígeno. (Función de electrólisis)
Un ESS de litio-ion solo almacena electricidad. Un Battolyser almacena electricidad y produce hidrógeno — en una sola máquina.
Del hidrógeno al fertilizante
Una vez que se tiene hidrógeno, se abre el siguiente paso.
Combinar hidrógeno (H₂) con nitrógeno (N₂) del aire produce amoníaco (NH₃). Aproximadamente el 80% de la producción mundial de amoníaco se destina a la fabricación de fertilizantes — es la molécula vertebral de la agricultura. Urea, nitrato de amonio, sulfato de amonio: todos derivan del amoníaco.
Corea del Sur importa prácticamente toda su materia prima para fertilizantes. La crisis de la urea de 2021 — cuando China restringió las exportaciones y el país casi se quedó sin AdBlue (solución de urea para motores diésel) — demostró la fragilidad de esa dependencia. Cualquier nación que dependa de fertilizantes nitrogenados importados enfrenta la misma vulnerabilidad.
Contemos las salidas de un solo sistema: seis.
- Electricidad — Venta nocturna a la red
- Hidrógeno — Materia prima para síntesis de amoníaco; combustible para celdas de combustible
- Oxígeno — Oxígeno disuelto para acuicultura; uso médico e industrial
- Amoníaco — Materia prima para fertilizantes; combustible marino; AdBlue
- Fertilizante — Suministro directo a las granjas locales
- Calor — Calor residual de la batería (~60 °C) para calefacción de invernaderos
Un ESS de litio-ion solo puede hacer lo primero.
“La electricidad de mis paneles solares fabrica mi fertilizante y calienta mi invernadero.” Un ciclo completamente autosuficiente.
Cambia la estación, cambia el rol
Primavera y otoño — La generación supera la demanda. Temporada alta de recortes. El ESS funciona a plena capacidad; todo el excedente restante se convierte en amoníaco y se almacena en grandes tanques. Objetivo: cero recortes.
Verano — Pico de demanda de refrigeración. Se maximizan los ingresos descargando el ESS a la red. Pero entre la 1 y las 3 de la tarde, cuando la producción solar alcanza su máximo, el precio mayorista de la electricidad toca fondo. La electricidad más barata produce la sustancia química más valiosa (amoníaco) — un arbitraje incorporado.
Invierno — Escasea la luz solar. El amoníaco almacenado en primavera se usa como combustible, quemado directamente o reformado para alimentar celdas de combustible. El calor residual de la batería y las calderas de hidrógeno mantienen los invernaderos inteligentes calientes las 24 horas.
La electricidad desperdiciada en primavera se convierte en calefacción en invierno. Energía desplazada entre estaciones.
Las cuentas
Coste total a 30 años
Las baterías de litio-ion hay que reemplazarlas enteras cada 10 años aproximadamente. En 30 años, eso son tres tandas. Súmense los sistemas de vigilancia contra incendios, las primas de seguro y el mantenimiento del BMS — los gastos no paran nunca.
Las baterías de hierro-níquel solo necesitan una reposición de electrolito en toda su vida útil. Cero reemplazos. Sin equipos contra incendios. Sin BMS. El coste inicial es entre 1,2 y 1,5 veces mayor, pero el coste total a 30 años se invierte a favor del hierro-níquel.
Economía a nivel de granja
| Antes | Después | |
|---|---|---|
| Calefacción anual | 6.000–18.000 € | 1.200–3.600 € (reducción del 70–80%) |
| Fertilizante anual | 3.000–9.000 € | Hasta un 50% de reducción por producción propia |
| AdBlue | Precio de mercado + incertidumbre de suministro | Producción local |
Ahorro estimado por granja: 6.000–15.000 € anuales.
¿Por qué ahora y por qué empezar aquí?
La provincia de Jeonnam, en Corea del Sur, tiene la mayor capacidad solar instalada del país. Sufre los mayores recortes y alberga una alta concentración de invernaderos, con enorme demanda de calefacción. Donde el problema es más agudo, la solución rinde más.
Pero el modelo no se limita a una provincia ni a un país. Cualquier región con alta penetración solar, necesidad de calefacción agrícola y dependencia de fertilizantes importados enfrenta el mismo racimo de problemas — y puede desplegar la misma respuesta.
La tecnología ya está probada. Edison la demostró en 1901. La Universidad de Delft la validó a escala industrial en 2023. La UCLA elevó su rendimiento a un nuevo nivel en 2026. Lo que falta es escalar.
La estrategia óptima no es construir una megaplanta desde el primer día. Es apilar módulos de Battolyser del tamaño de un contenedor como bloques de Lego. Si la demanda crece, se añade un módulo. Si algo falla, la pérdida queda confinada a una unidad.
Hoja de ruta en tres fases
Fase 1 (Años 1–2): Demostración Instalar un ESS Battolyser de 1–10 MWh en una zona piloto — un área rural con alto nivel de recortes e invernaderos. Usar un sandbox regulatorio para resolver las barreras de certificación. En esta fase se vende hidrógeno directamente y se usa para calefacción con calderas. La síntesis de amoníaco empieza en la Fase 2.
Fase 2 (Años 3–5): Expansión Usar los datos de la demostración para involucrar a la empresa eléctrica nacional y compañías energéticas regionales. Escalar a clase GWh. Introducir plantas modulares de síntesis de amoníaco. Formar un consorcio industrial para la fabricación nacional y crear una marca exportable.
Fase 3 (Años 5–10): Despliegue nacional y exportación Replicar el modelo en todas las regiones agrícolas con alta densidad solar del país. Exportar el paquete integrado — “Solar + ESS hierro-níquel + Planta de amoníaco + Calefacción para invernaderos inteligentes” — a Sudeste Asiático, África y Oriente Medio.
Nadie tiene motivos para oponerse
Lo notable de esta propuesta es la ausencia de oposición.
Los agricultores solares dejan de sufrir recortes. Los invernaderos reducen sus costes de calefacción. Los vecinos de instalaciones ESS pierden el miedo al fuego. Los ecologistas celebran la producción de fertilizante con cero emisiones de carbono. Los estrategas de seguridad nacional ganan autonomía en urea y fertilizantes. Los jóvenes consiguen empleos de calidad en una industria nueva.
La política se alinea con todas las prioridades nacionales: planificación energética, hojas de ruta del hidrógeno, neutralidad de carbono para 2050, seguridad alimentaria, revitalización rural y seguridad de los ESS. No hay ángulo desde el cual un comité evaluador pueda rechazarla por “inconsistencia con los planes superiores.”
Una batería inventada por Edison hace 120 años. Agua, hierro y níquel. No se incendia. Dura 30 años. Si se sobrecarga, produce hidrógeno. Ese hidrógeno se convierte en fertilizante. Ese calor calienta invernaderos. La electricidad que se desperdiciaba en primavera se convierte en calefacción en invierno.
La tecnología ya existe. Solo falta la decisión de empezar.